Anís



El anís es una planta de la familia de las umbelíferas, que se caracteriza por sus pequeñas flores blancas. Es originaria de la zona en que hoy en día se encuentran Turquía, Egipto, Oriente Medio, Grecia y las islas griegas. Vulgarmente es conocido con otros nombres como “matalauva”, “anís verde” o “pimpinela blanca”, mientras que su nombre científico es el de Pimpinella Anisum.

El país de mejor calidad es el fabricado en España.

Propiedades medicinales

Los beneficios del anís eran ya conocidos por los antiguos romanos, que elaboraban un pan especial con harina y maíz, conocido como pan mustaceum. Lo tomaban al final de la comida con el objetivo de facilitar la digestión.

En esta época el anís era ya usado para tantas aplicaciones medicinales, que su importancia aumentó hasta el punto de que llegó a ser usado como moneda.

Efectos secundarios

En la mayoría de personas, si se toman las dosis adecuadas, el anís no presenta efectos secundarios. Sin embargo, en algunas personas pueden surgir algunos.

El aceite esencial del anís puede producir intoxicación, produciendo diversos efectos.

Contraindicaciones

Uno de los ingredientes del anís es el anetol, por lo que no debe ser usado por las personas sensibles a este componente químico.

El anís puede tener efectos abortivos, por lo que no deben tomarlo las mujeres embarazadas. Tampoco a los niños sin supervisión médica.

No deben tomar esta planta las mujeres con menstruaciones fuertes, las que toman píldoras anticonceptivas o las que se encuentran en terapia sustitutiva de hormonas. Asimismo, tampoco las mujeres con endometriosis o las mujeres con cáncer de mama, uterino o de ovarios.

No se debe usar esta planta cuando se toman medicamentos anticoagulantes.

El anís puede causar fotosensibilidad, por lo que no lo deben tomar las personas que padecen enfermedades de la piel tales como dermatitis, lupus o psoriasis.