Alholva



La alholva, conocida también con el nombre de fenogreco, es un grano utilizado en cocina como especia, y que otorga al organismo humano abundantes beneficios. Su nombre científico es Trigonella foenum-graecum.

Aunque se trata de una planta originaria del sudoeste asiático, es muy abundante en la Península Ibérica y en las islas Baleares, aunque también se puede encontrar en algunas otras zonas del sur de Europa.

La alholva se usa desde tiempos muy remotos. De hecho, los antiguos egipcios lo usaban ya para embalsamar, se supone que por el especial aroma que la planta desprende.

Sus diversas presentaciones con fines medicinales se elaboran todas a partir de los granos triturados.

Propiedades medicinales

Las propiedades medicinales de la alholva son muy abundantes. Está considerada como un remedio natural para combatir la diabetes, gracias a que estimula las células del páncreas que producen insulina, reduciendo el azúcar en la sangre.

Se conocen aún otras indicaciones medicinales de la planta:

Efectos secundarios

No son nada frecuentes los efectos secundarios debidos al consumo de alholva, aunque algunas personas con una sensibilidad muy acusada pueden presentar algunos de ellos:

Contraindicaciones

Esta planta no debe ser administrada a niños pequeños sin consultar con el médico.

No es conveniente el consumo de alholva para las mujeres embarazadas. Tampoco es aconsejable para las que tomen anticonceptivos, ya que la planta podría interferir en la medicación.

En personas que son alérgicas a las leguminosas pueden aparecer asimismo reacciones alérgicas al consumir la planta, que se pueden traducir en síntomas como estornudos, tos persistente, asma, rinitis, lagrimeo o incluso desmayo.

Quienes se estén medicando deberían consultar con el médico antes de tomar alholva, sobre todo quienes tomen antidiabéticos orales, insulina, anticoagulantes, fármacos para el colesterol o medicamentos antiplaquetarios.

No deben tomarla tampoco quienes sufran enfermedades intestinales.